Casa camino a farellones

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Había un espino, y el trazado se desplazó completo dejando un patio de piedra que en realidad siempre estuvo. Ahí sigue el árbol.

acceso

Entonces, se ubicó el paralelepípedo de hormigón. Sobre éste un pabellón acristalado abierto en 360 grados; ahí la cocina, el lugar para estar y uno para comer.

Más bien, se situó una piscina, y toda la casa la rodeó; entrando a ella –a la casa– se baja y se recorre recto por un pasillo hasta el dormitorio, rodeando los muros ciegos de hormigón con huellas del moldaje de tablones (al otro lado está el agua). Hay un valle en el frente y la construcción lo encañona, el dormitorio lo enmarca y la terraza arriba es más bien una azotea con suelo de madera y la piscina de mosaicos oscuros, así para que el agua aumente algo la temperatura

Después se puede seguir rodeando el agua; al otro lado –cruzando el dormitorio que mira hacia el valle antes señalado– se encuentra el closet y el baño, y después, si sigues rodeando, te encuentras nuevamente con la escalera que te lleva al pabellón de arriba. Por fuera sale otra escalera y llegas a la azotea.

Para llegar a la casa hay que subir en vehículo por un camino de tierra con muchas curvas.

Arquitectos: Bernardo Valdés, Max Núñez
Colaboradores: Eduardo Labra, Cristián Larraín
Paisajismo: Teresa Moller
Construcción: Constructora Stein
Localización: Camino a Farellones
Año Proyecto: 2003-2004
Año Construcción: 2004-2005
Materialidad: Hormigón armado, estructura metálica
Superficie Construida: 250m2
Superficie terreno: 5000m2

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